Clínicas · diagnóstico gratuito · 30 minutos
El paciente escribe a tres clínicas a la vez y se queda con la que contesta primero. Miramos qué pasa desde que pide precio hasta que acepta el tratamiento, y ponemos agentes de IA donde hoy depende de que alguien se acuerde. Sin cambiar tu programa de gestión ni contratar a nadie.
Así funciona en una clínica dental · 69 segundos
Caso de ejemplo. Los siete agentes son los que montamos; la clínica y las cifras de las pantallas son un ejemplo.
Proyectos con los que hemos trabajado
Todavía no tenemos un caso de clínica publicado. Estos son los números del sistema en otros sectores.
lo invertido sin captar un lead más, solo persiguiendo bien lo que ya tenía.

del anuncio a la matrícula, con todo medido.

3.600 € de inversión, 30.000 € en ventas. Sistema construido desde cero.
Bellovinilo
Todo lo que pasa desde que alguien ve tu anuncio hasta que acepta el tratamiento. El recorrido entero, con tus números delante.
Traen gente que «quiere saber el precio», no pacientes con una primera visita.
Enseña la clínica. No dice qué tratas, cuánto ni cómo pedir cita.
Pide el teléfono y nada más. Sin tratamiento, sin urgencia.
Pregunta a las diez de la noche, le contestan a las once de la mañana. Ya ha ido a otra.
Se ofrece «cuando quieras» y nadie la cierra.
Se entrega en mano y se espera. La mitad no vuelve.
Depende de que recepción se acuerde entre paciente y paciente.
El que dijo «más adelante» y nadie retoma.
El sistema hace que ninguna consulta se quede por el camino. Tu web, tus campañas, tu programa de gestión y tu gente siguen como hoy: entramos en el punto exacto donde se pierde el paciente.
No sustituimos tu sistema. Lo agentizamos.
Repasamos los ocho puntos con tus números delante: cuántas consultas entran, cuánto tardáis en contestar, cuántos presupuestos de tratamiento siguen sin respuesta. Sin presentación comercial.
Las tres fugas por impacto, qué agente va en cada una y qué número tiene que moverse. Lo hagas con nosotros o no.
Montamos el primer agente sobre lo que ya tienes, medimos el número el día uno y lo volvemos a medir a las cuatro semanas. Antes y después, con tus datos.
No. Entramos en el que ya usas. Si no tienes ninguno, te decimos cuál poner, gratis, y no es el más caro.
Los agentes hacen el primer contacto y el seguimiento con tu nombre y tus reglas: qué se dice, cuándo y qué no se promete. La visita, el presupuesto y la obra son tuyos.
Diagnóstico de 30 minutos. Plan por escrito en 48 horas. Primer agente funcionando en dos semanas. Primer número, antes y después, en cuatro.
Nada. 30 minutos y el plan por escrito, lo hagas con nosotros o no. Si vemos que no podemos ayudarte, te lo decimos en la misma llamada.
El sistema trabaja dentro de tu programa y con el consentimiento que ya recoges. Agenda visitas y hace seguimiento de presupuestos; no manda diagnósticos ni datos clínicos por WhatsApp.
No hace falta sustituirla. Nosotros entramos donde se pierde el cliente, que casi nunca es en el anuncio: es en lo que pasa después.
Cuatro preguntas para saber si tiene sentido en tu caso, y eliges hora. Si no lo tiene, te lo decimos aquí mismo.