Obras y reformas · diagnóstico gratuito · 30 minutos
En una empresa de reformas el cliente escribe, espera, compara y se enfría. Miramos qué pasa desde que pide presupuesto hasta que firma, y ponemos agentes de IA donde hoy depende de que alguien se acuerde. Sin cambiar tu CRM ni contratar a nadie.
Así funciona en una empresa de reformas · 67 segundos
Caso de ejemplo. Los siete agentes son los que montamos; las cifras de las pantallas son ilustrativas.
Proyectos con los que hemos trabajado
Dos empresas de reformas. Dos formas de perder clientes que ya no pierden.
Visitas agendadas en menos de 24 horas desde que el cliente pide presupuesto.
Antic Barcelona 113 · Carpintería de madera a medida · Barcelona y Terrassa
3.600 € de inversión, 30.000 € en ventas. No había sistema: se construyó desde cero, de la captación al seguimiento.
Bellovinilo · Revestimientos vinílicos y decoración · Leer el caso →
Todo lo que pasa desde que alguien ve tu anuncio hasta que firma el presupuesto. El recorrido entero, con tus números delante.
Traen curiosos que «quieren saber precios», no proyectos con fecha.
Enseña fotos bonitas. No dice qué hacéis, dónde ni para quién.
Pide el email y nada más. Sin ubicación, sin fecha, sin qué reforma.
El que escribe el martes recibe respuesta el jueves. Ya ha llamado a otros dos.
Se propone «cuando os venga bien» y nadie la cierra.
Se envía y se espera. La mitad no contesta nunca.
Depende de que el jefe se acuerde entre obra y obra.
El que iba a empezar en marzo y nadie retoma en febrero.
El sistema hace que ninguna petición se quede por el camino. Tu web, tus campañas, tu CRM y tu gente siguen como hoy: entramos en el punto exacto donde se pierde la reforma.
No sustituimos tu sistema. Lo agentizamos.
Repasamos los ocho puntos con tus números delante: cuántas peticiones entran, cuánto tardáis en contestar, cuántos presupuestos siguen sin respuesta. Sin presentación comercial.
Las tres fugas por impacto, qué agente va en cada una y qué número tiene que moverse. Lo hagas con nosotros o no.
Montamos el primer agente sobre lo que ya tienes, medimos el número el día uno y lo volvemos a medir a las cuatro semanas. Antes y después, con tus datos.
No. Entramos en el que ya usas. Si no tienes ninguno, te decimos cuál poner, gratis, y no es el más caro.
Los agentes hacen el primer contacto y el seguimiento con tu nombre y tus reglas: qué se dice, cuándo y qué no se promete. La visita, el presupuesto y la obra son tuyos.
Diagnóstico de 30 minutos. Plan por escrito en 48 horas. Primer agente funcionando en dos semanas. Primer número, antes y después, en cuatro.
Nada. 30 minutos y el plan por escrito, lo hagas con nosotros o no. Si vemos que no podemos ayudarte, te lo decimos en la misma llamada.
No hace falta sustituirla. Nosotros entramos donde se pierde la reforma, que casi nunca es en el anuncio: es en lo que pasa después.
Cuatro preguntas para saber si tiene sentido en tu empresa de reformas, y eliges hora. Si no lo tiene, te lo decimos aquí mismo.